
-Este
importante centro turístico, emplazado sobre el Lago Argentino,
es la puerta de entrada a todos los circuitos de glaciares de la región.
El Calafate debe su nombre a un arbusto espinoso típico del sur
de la Patagonia, que tiene flores amarillas en la primavera y frutos
morados en el verano. Según la tradición, quien come el
fruto del calafate siempre regresa a la Patagonia. El clima es seco;
la temperatura media máxima de verano es de 18,6°C, y la
media mínima de invierno, -1,8°C. La ciudad posee una población
de 3.118 habitantes, y sus calles tienen un encanto particular, caracterizado
por la edificación de casas bajas, cálidas y rústicas.
A lo largo de seis cuadras, la Av. del Libertador concentra casi todos
los comercios del pueblo, minimercados, casas de productos regionales
y hoteles. Gran cantidad de agencias de turismo ofrecen diversidad de
excursiones y paseos. La oferta de alojamiento es muy amplia, para todos
los gustos y presupuestos. En la ciudad, se puede visitar el Museo Regional,
que exhibe -entre otras cosas- fósiles, puntas de flechas y madera
petrificada. Entre los circuitos turísticos más atractivos
podemos nombrar la excursión a la Laguna Nimes, una reserva faunística
que se encuentra a 1 km del centro comercial y que en invierno se convierte
en una pista de patinaje sobre hielo, a la cual concurre gran cantidad
de gente. Otra opción es la excursión a Punta Walichu,
un sitio histórico y arqueológico ubicado a 7,5 km de
El Calafate a orillas del Lago Argentino. Por último, hacer rafting
en el río Santa Cruz es una buena alternativa. Tampoco debemos
olvidarnos de otras actividades como las cabalgatas, las excursiones
en bicicleta, los viajes en globos aerostáticos y el overlanding
en la zona de los cerros Centinela y Huyliche.