
San Carlos de Bariloche es una de las ciudades más bellas de
la Argentina. Bariloche se convirtió en un destino turístico
por excelencia de la mano de los montañistas europeos que en
las primeras tres décadas del siglo exploraron sus cumbres abriendo
sendas y construyendo refugios. Bariloche es el principal centro de
ski de Sudamérica. Año tras año, esquiadores y
snowborders pueblan las pistas del Cerro Catedral y llenan los hoteles.
Durante el verano, las mismas montañas desnudas de nieve, dejan
al descubierto bosques de ensueño entre los que se aventuran
trekkers, escaladores y viejos campamenteros, cada vez en mayor número.
Además en Bariloche se puede hacer rafting, parapente, windsurf
y pesca de truchas, entre otros deportes. La ciudad, íntegramente
construida siguiendo la costa del lago y en medio de cipreses y lengas,
tiene entre sus puntos destacados el Centro Cívico, una construcción
en piedra y el majestuoso hotel Llao Llao, el más atractivo del
país, que fue y reciclado y volvió a abrir sus puertas
hace unos años luego de un largo período de clausura.
Gran cantidad de europeos llega hasta estas tierras para recorrer su
montañas, muchos de los cuales se quedan para siempre enamorados
de la naturaleza virgen que ya no se encuentra en el Viejo Continente.