
Capital
de la provincia homónima, está ubicada en la confluencia
de los ríos Limay y Neuquén, y es la ciudad más
pujante de la Patagonia. Sus primeros habitantes fueron los mapuches;
luego llegaron los colonos y de a apoco fue viniendo gente de diferentes
latitudes. Es un centro destacado de servicios que, además, concentra
actividades comerciales y culturales. Sus industrias procesan materias
primas regionales, algunas localizadas en el moderno Parque Industrial,
el cual cuenta con plantas de tratamiento de residuos industriales,
bodegas, elaboración de aguardiente, industrias alimenticias
y de materiales para la construcción. Es sede principal de la
prestigiosa Universidad Nacional del Comahue. Cuenta con un aeropuerto
internacional. Es una ciudad tranquila, con vistosas arboledas y con
vastas plantaciones de frutales bajo riego en los alrededores. Tiene
algunos balnearios a lo largo del río Limay, en los que se puede
pescar y practicar deportes náuticos. Junto con Cippoletti forman
la primera área metropolitana de la Patagonia, separadas por
el río Neuquén pero unidas por un puente vial y otro ferroviario.
El crecimiento de la población ha sido acelerado, especialmente
en Neuquén. Las causas de este fenómeno son la expansión
de las actividades agroindustriales del Alto Valle las localizaciones
industriales, el descubrimiento de importantes yacimientos de petróleo
y de gas natural, y la construcción de obras públicas
de gran envergadura como los complejos hidroeléctricos de El
Chocón-Cerros Colorados, Piedra del Águila, Alicurá
y Arroyito. Todo esto convierte Neuquén en un lugar especial,
moderno y agradable, al que el viajero siempre querrá volver.