
Entre Pinamar y Cariló se encuentran los balnearios de Ostende
y Valeria del Mar; entre los cuatro conforman un polo de atracción
con ofertas para todos los gustos y presupuestos. Pinamar, con su distinguida
oferta; Ostende, con precios más accesibles aunque menos glamorosa;
Valeria del Mar, un balneario familiar ciento por ciento, y un poco
más allá Cariló, una playa con el mejor nivel y
que observa estrictas normas urbanísticas destinadas a mantenerse
como una villa turística. Pinamar es la más grande, con
unos 10 mil habitantes. Es una ciudad que se destaca por su vida nocturna,
sus balnearios, cafés y restaurantes que convocan a todo el jet-set
nacional, y por su excelente infraestructura para la práctica
de deportes, que incluye un circuito de automovilismo y algunos campos
de golf. Los hoteles y casas de la mayor parte de la ciudad son de gran
categoría. La movida nocturna atrae multitudes de jóvenes,
y la oferta gastronómica satisface los paladares más exigentes.
Cariló por su parte es un lugar más tranquilo y aún
más selecto que Pinamar. Está ubicada sobre médanos
forestados que incluyen gran cantidad de especies. Una ancha avenida
sin asfaltar interrumpe el bosque y comunica a toda la población.
Cariló tiene tres balnearios y un centro comercial realizado
íntegramente en madera, donde la gente se reúne al caer
el sol. En ambas ciudades, las playas son el principal atractivo, pero
la práctica de deportes, principalmente golf y tenis, son las
actividades complementarias más importantes. Durante los meses
de verano, también se disputan en la playa muchos partidos amistosos
de polo, rugby y pato.