Historia de la pelota de Golf


Historia

La pelota de golf ha pasado por varios períodos desde el nacimiento de esta especialidad en 1400, desde las primitivas pelotas de madera hasta las actuales de núcleo de goma.
Se especula que el período de la pelota de madera se extendió desde 1400 hasta mediados del siglo XVII, poco se sabe de esta etapa excepto que las pelotas eran hechas con una madera dura.
En el siglo XVII se inició la fase de la pelota de cuero, fabricada con piel de toro o de caballo rellena de plumas de ganso o de pollo. No existía un estándar de peso y tamaño para estas pelotas, por lo que se numeraban para diferenciarlas. Era legal cambiar de pelota durante un juego, aunque una vez iniciado un hoyo no podía realizarse el canje.
En la década de 1850 un material llamado gutta percha, que se extraía de un árbol asiático, sustituyó al cuero. Este material se calentaba y se moldeaba a mano mientras aún estaba caliente. Más adelante la utilización de moldes redujo el tiempo y los costos de fabricación, haciendo más accesible el deporte. Con el frío estas pelotas se hacían quebradizas y con el calor más flexibles, reduciendo su potencia de vuelo. Estas deficiencias hicieron que en el siglo XX las pelotas de núcleo de goma sustituyeran a las de gutta percha.
Al principio estas pelotas se hacían a mano tejiendo ligas elásticas muy tensadas alrededor de un núcleo de goma. Después se la recubría inicialmente de gutta percha y posteriormente de otros materiales. En 1900 se patentó la máquina tejedora de pelotas que permitió que la pelota de núcleo de goma fuera masivamente producida, desplazando a la de gutta percha y tomando su lugar hasta el momento.